El dique seco y sus niveles
Estar en el dique seco es una de las peores partes del deporte. Para un deportista es una fustración no poder realizar lo que más le gusta, tener esas ganas de salir a correr, de subirse a la bici o ir al gimnasio a entrenarse y verse mermado por algún problema.
Considero que cuando uno está en el dique seco pude encontrarse en dos fases, o dos niveles como los llamaría yo. En el nivel 2 nos encontramos en una situación extrema. Es esa que tras una lesión o una operación, proveniente de una lesión tal vez, necesitamos reposo total o parcial. Debemos estar en cama o inmovilizados, ello no nos permite ni caminar por lo que hacer deporte. Es duro pero no queda más que resignarse y esperar el tiempo necesario para empezar la rehabilitación. Pensando en positivo y tomándolo con tranquilidad el nivel dos será superado con óptimos resultados y podremos entrar en la rehabilitación para estar en plenas condiciones. (más…)
A las puertas del verano, cuando llega el buen tiempo son muy comunes los días de sol y lluvias, esos días en los que en cuestión de minutos pasamos del sol a la lluvia y de la lluvia al sol. Los días de intenso calor vienen precedidos por cortas pero intensas lluvias tropicales.
Las horas del día son muy largas, pero en cada día hay horas claves para que nuestro entrenamiento nos aporte más ganancia, haciendo que podamos quemar grasas mientras dormimos, en el momento en que nuestro nivel de insulina es más bajo son las mejores horas para entrenar.
No voy a hablar nada relacionado con tener alta la tensión, sino en esos momentos que nuestro cuerpo sufre por culpa del estrés, la tensión, el nerviosismo, el miedo a algo nuevo, cuando estamos en estas situaciones que nuestro cuerpo responde aumentando el ritmo cardiaco y muchas veces nos hace participe de ello palpitando con mas fuerza, es cuando decimos eso se me va a salir el corazón. También tenemos una energia acumulada, la mayoria energia negativa, que necesitamos liberar, producida mayoritariamente por el estrés o algún tipo de presión a la que estamos sometidos en ese momento.
Si hemos estado en el dique seco durante un tiempo, lo más importante es tomárselo con calma, ir despacio y con buena letra, sin precipitarnos. Los errores más comunes en estos casos suelen ser el volver antes de hora, pensar que ya no nos duele o nos duele poco y querer regresar sin estar preparado, en estos casos lo que hacemos es retroceder en el tiempo de recuperación, volvemos a recaer por lo que se ha de tener claro que a la mínima molestia debemos desestimar el esfuerzo físico que estamos o deseamos realizar.
Este es el paso que dan muchos de los deportistas que llevan tiempo viendo el